Por qué hemos llegado hasta aquí, Ricardo Romero de Tejada

Un libro riguroso y sorprendente que promete ser polémico en un momento caliente

Es imprescindible una nueva mirada, desde el centro, para comprender  la cuestión catalana.

Descargar dossier de prensa del libro

La perspectiva geopolítica europea nos hablará de fallas terrestres y marítimas, interiores y perimetrales, de Estados-Nación, Estados Plurinacionales y de Estados-Imperio. Mantener  la  frontera  española  en  los  Pirineos  ha  dejado  de ser un  imperativo geoestratégico. España y Francia son socios dentro de la UE y aliados en la OTAN; las fronteras ya no son lo que fueron.

La Transición, un contrato con mucha letra pequeña, es el antecedente de la sentencia del Tribunal  Constitucional de 2010 sobre el  Estatuto  que certificó  el fracaso del autonomismo catalán.

El catalanismo  político es «hijo degenerado de un contubernio  monstruoso».  «Antes que pactar con esa chusma envilecida por el amor al ochavo, que es la quintaesencia de su regionalismo separatista, estoy dispuesto a rebelarme…» Alejandro Lerroux (1905). «Cuando menos se espera, como el Guadiana, vuelve a presentarse su afán de exclusión y de huida. Este, señores, es el caso doloroso de Cataluña;  algo de lo que nadie es responsable; es el carácter mismo de ese pueblo; es su terrible destino, que le arrastra angustioso  a lo largo de toda su historia. (…)  Ese pueblo que está aquejado  por ese terrible destino, claro es que vive, casi siempre preocupado, como obseso por el problema de su soberanía» (Ortega y Gasset en las Cortes, I932).

El 58% de los catalanes mayores de 18 años no tiene ningún abuelo nacido catalán. El 76% de quienes tienen los cuatro abuelos nacidos en Catalunya están por la independencia. Si el Gobierno del PP interviene la Autonomía de Catalunya, declara estados de excepción o encarcela desafectos, habrá abierto una caja de los truenos de final muy incierto. En la Europa del siglo XXI, sin fronteras, no es fácil imponer  la represión de semejante movimiento ciudadano sin zarandear todo el orden institucional.

“Este libro es el resultado de un doble propósito: intentar entender por qué el «derecho a decidir» se ha convertido en una demanda transversal y mayoritaria en la sociedad catalana de hoy y, como consecuencia de las indagaciones hechas al respecto, por qué Cataluña no ha ejercido este derecho, al menos por ahora. Creo haber comprendido que las dos preguntas y sus respuestas están todas estrechamente relacionadas entre sí y que son varias las claves que las explican. El deseo de compartirlas da razones de su publicación.” Ricardo Romero de Tejada

Ricardo Romero de Tejada  (Barcelona, 1950) ha residido en Madrid entre 1973 y 2016. Politólogo y sociólogo, con estudios de Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y de Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Madrid.

Durante la Transición fue Director de Estudios Socio-políticos del Instituto Gallup. Fundador y director de IOPE-ETMAR e IOPE-TEST. En 1997 se incorpora a la multinacional Dympanel/TNS (Director Científico). Profesor Asociado de Sociología en la Universidad Carlos III de Madrid y de cursos de investigación de medios de comunicación. Ponente en congresos y foros profesionales. Autor de investigaciones socio-políticas y sobre comunicación, publicidad y consumo. Autor del “Estudi sociològic de la joventut a Catalunya” de la Generalitat de Catalunya, Departamento de Presidència (Barcelona, 1984). Ha publicado en Público un estudio sociológico sobre la cuestión catalana, “27S. Cataluña decide su futuro. Un estudio prospectivo” y un libro con entrevistas a corresponsables de prensa extranjera en Madrid y Cataluña “El mundo nos mira”.

Actualmente es analista político y colaborador de Público.

La naturaleza de los asuntos que aquí vamos a tratar, tan brevemente como sea posible, remite a tres pilares estrechamente vinculados que explican el presente europeo: la evolución del Estado y de las estructuras territoriales, la permanencia histórica de los entes políticos singulares y la dinámica geopolítica de las relaciones internacionales.

El enfoque que aquí se propone descansa en una metodología que avanza a través de varias fases sucesivas de estudio:

* Evolución de los Estados europeos y la transformación de las estructuras territoriales de Europa para centrarnos en nuestra contemporánea Edad de los Estados-Nación.
* Estructura subyacente de placas y fallas geopolíticas como decantación histórica de los conflictos internacionales en Europa
* Lucha por la hegemonía hasta llegar a la Unión Europea.
* Patrones de los procesos de independencia de los siglos XX y XXI, los perfiles comunes de los nuevos Estados y los modos de gestión de los Estados matriz.
* Singularidades nacionales activadas en Europa.
* Singularidad catalana.
* Modo de gestión de resolución de los conflictos soberanistas del Estado español.
* Análisis integral de los entes políticos actuantes  [...]

 

[...] Paradigma, «Paz contra Guerra». La democracia como garantía frente a las dictaduras. La unión para insertarse eficazmente en la globalización. La unidad continental voluntaria para escapar de la irrelevancia de una Europa dividida. Ha estallado la paz después de tanta barbarie. Un ensayo neocarolingio. Se extiende por una superficie superior a los cuatro millones de kilómetros cuadrados y su población es superior a los 400 millones de personas. La cordura se ha impuesto; ¿o solo «parece» que se impone? Razones para dudarlo las hay, porque la Europa social se muestra cada vez más débil ante los mercaderes y financieros, y los egoísmos «nacionalistas» de los «grandes socios» se hacen notar… Veintisiete países (después del Brexit) comparten el mismo objetivo, de los cuales catorce son «Estados jóvenes». Y hay lista de espera. El paraguas de la Unión pone a sus miembros al resguardo de las ambiciones de terceras potencias. La falla gran latina se ha convertido en una plataforma de convivencia (Suiza, ausente, es la excepción entre las dos placas vecinas). El proyecto ya no descansa en la violencia de Carlomagno sino en el acuerdo y el consenso, aunque falte mucho todavía para ser lo que «podría ser». El paradigma «Paz contra Guerra» que movilizó a los padres de la Idea, se ha ido ampliando a medida que los efectos de la globalización se han ido evidenciando y el olor de la antigua Guerra Fría vuelve a percibirse cercano… [...]

[...] El Estado puede impedir la celebración del referéndum y abortar una hipotética independencia unilateral, para lo que puede llegar a precisar medios coercitivos de difícil control una vez activados, con efectos imprevisibles y con costes desmesurados; y que en poco favorecerían la causa unionista. Ciertamente, el Estado puede impedir el ejercicio de la soberanía catalana por algún tiempo pagando el precio de incrementar la densidad y complejidad de la propia crisis que atraviesa el sistema, construida con los materiales y el detritus de la corrupción, alimentada por la ruptura de las jóvenes generaciones con el pasado y de la que no es ajeno el propio fracaso de su estructuración territorial. Pero es muy improbable que lo pueda hacer todo el tiempo y para siempre, una vez se ha llegado a lo que parece un punto de no retorno. La independencia puede no llegar ahora o ni siquiera más tarde, pero la «soberanía» muy probablemente está aquí para quedarse…

¿Están los actores políticos principales en condiciones de negociar una vía de solución? [...]

[...] Si hubiera que escoger el actor que más ha influido en el proceso catalán, sin duda habría que señalar a un colectivo: la parte de la sociedad catalana que se movilizó a partir de la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010 y que no ha dejado de hacerlo de forma ininterrumpida desde entonces. La Assemblea Nacional Catalana (de alguna manera heredera de la Assemblea de Cataluña de los años setenta) es su concreción organizativa, la misma que junto a Òmnium Cultural ha convocado numerosos actos y actividades en favor del derecho a decidir y de la independencia; entre otras, las manifestaciones de las Diadas Nacionales de los últimos años. Podría decidirse sin miedo a equivocarnos que de estas movilizaciones multitudinarias nació el impulso que ha llevado (cuando no obligado) a los partidos políticos a desempeñar el papel que han terminado asumiendo en el proceso. Un impulso que se mantiene vivo, muy lejos del suflé que algunos creían ver. Probablemente, en la salida del actual impasse mucho tendrá que ver la capacidad de movilización, pacífica y democrática, de la sociedad civil decantada del lado soberanista. [...]

“La UE está bien informada y algunos de sus socios tiene muy cercana su propia experiencia independentista. Probablemente, la Unión preferiría una solución pactada y que estabilice la zona de forma duradera. Si los independentistas no frenan y el Estado va cumpliendo sus amenazas, en el seno de la UE aumentará el desasosiego y las presiones para sentarse a negociar. De lo tornadizas que pueden ser las alianzas diplomáticas, son buena prueba las advertencias desde el Reino Unido sobre su eventual toma de partido a favor de la independencia catalana, esgrimidas a propósito de Gibraltar y el Brexit. Y España tendrá que decidir qué quiere ser de mayor: ¿como Dinamarca, Suecia e Inglaterra o como Rusia?

Hay una ventana de oportunidad, tan solo entreabierta, pero el futuro no está escrito.” Ricardo Romero de Tejada

POR QUÉ HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ
Geopolítica y política de la cuestión catalana
Ricardo Romero de Tejada
ISBN 978-84-947479-0-8
22,00 €