“El signo del dragón” Ricardo Alía

 En El signo del dragón, la rueda del zodíaco empieza a girar.

Un año, un signo, un crimen:  La trilogía del Zodíaco

El signo del dragón, es el primer y apasionante thriller de la trilogía

Enero de 2012, comienza el Año del Dragón, el único animal mitológico del zodíaco chino, que representa la sabiduría, el poder y la riqueza.

Después de que ETA anuncie el cese definitivo de su actividad armada, la vida en la idílica ciudad de San Sebastián discurre serena y sin delitos graves.

Pero la situación cambia drásticamente cuando se halla el cuerpo decapitado de un joven estudiante de bachillerato en la Facultad de Ciencias Químicas, donde se había colado junto a un amigo para robar instrumentos de laboratorio. La investigación recae en Max Medina, inspector de Homicidios de la Ertzaintza, cuya fuerte personalidad chocará con la de una nueva compañera recién graduada, Erika López, y con la del agente de la científica Joshua O´Neill.

Los crímenes se sucederán en el Año del Dragón, un signo propenso a catástrofes naturales y acontecimientos trágicos.

Book Trailer del libro 

Descargar dossier de prensa del libro

Los protagonistas de la novela:

Max Medina: Madrileño de nacimiento, inspector de Homicidios de la Ertzaintza y ex miembro del Cuerpo Nacional de Policía. Atractivo, 42 años, independiente y con algunos problemas para aceptar la autoridad. Detesta las tecnologías, conduce un Mustang clásico y tiene pasión por el mar.

Erika López: Joven agente de la Ertzaintza, recién graduada en la Academia. Su acaudalada familia no apoya que sea policía. Reside en Hendaya junto a su novia. De pensamiento libre, aporta una visión atípica a la resolución de los casos.

Joshua O’Neill: Agente de la Policía Científica. Cree en la ciencia y es pragmático y minucioso a la hora de analizar la escena de un crimen. Colecciona maquetas bélicas, sus otras grandes pasiones son el mar, los galeones y las batallas navales. Le encanta emplear citas de Napoleón.

Alex Pére: Comisario Jefe de la Ertzaintza. Casado y con dos hijos. Aunque defiende a sus hombres, se suele adelantar a los acontecimientos para intentar agradar a las autoridades. Es un enamorado de la gastronomía vasca.

El autor:

Ricardo Alía (San Sebastián, octubre 1971) El ajedrez y la literatura son sus dos grandes pasiones. Dejó de competir en torneos internacionales de ajedrez para concluir sus estudios y acabó licenciándose en Ciencias Químicas por la Universidad del País Vasco. En la actualidad trabaja como químico en Barcelona, ciudad donde reside junto a su familia.

Gran lector de novela negra, escribe en secreto y normalmente guarda los manuscritos en un cajón, pero en este caso ha decidido sacarlo a la luz. El signo del dragón es la primera novela de La trilogía del Zodíaco

“La idea surgió cuando era estudiante de Química y metía muchas horas en la biblioteca; allí me pregunté qué podría pasar en aquel lugar de noche.”
Ricardo Alía

Excelente ambientación y magnifica descripción de la vida  en el campus de la Facultad de Química.

Protagonistas genuinos y muy bien caracterizados.

Una trama apasionante: interesantes  experimentos químicos,  ingeniosos diálogos sobre  batallas navales o sobre autopsias.

“Donostia me recuerda mucho a las capitales escandinavas donde transcurren  tantas tramas negras ahora de moda. La acción empieza en 2012, después de que ETA anunciase el cese definitivo de la violencia, porque no quería que la actividad de esa organización conviviese con los crímenes de mi historia. La novela empieza en un ambiente idílico y sereno, sin delitos graves, hasta que aparece el cadáver del estudiante en la facultad.”  Ricardo Alía

Químico y ajedrecista, el autor donostiarra afincado en Barcelona debuta con un thriller que abre una trilogía de crímenes y ertzainas.

Fragmentos de la novela

“Marta vivía en el barrio de Amara y no debía preocuparse por pagar un alojamiento porque se refugiaba en el hogar materno. Sin embargo, para Leire todo resultaba diferente, tenía veinticinco años, trabajaba como becaria en la Facultad de Ciencias Químicas y ganaba un exiguo sueldo de mileurista que destinaba al alquiler de un estudio en el barrio del Antiguo, muy cerca de donde, según los viejos del lugar, hubo un monasterio, el primer asentamiento documentado de San Sebastián. Nunca llegó a convertirse en municipio a causa de un fuero que trasladó el núcleo urbano al puerto y su burgo amurallado al pie del monte Urgull. No obstante, seguía tratándose de una buena zona con gran actividad social y bien situada, a media hora a pie del actual centro; la playa de Ondarreta al cruzar la avenida 5  de Satrustegi y una euskal taberna pegada al portal donde acostumbraba a quedar con los amigos para tomar pintxos regados con zuritos. Llevaba ya tres años residiendo fuera de casa, sus aitas vivían en un caserío de Tudela, y ahogaba la morriña con visitas esporádicas y llamadas telefónicas.”

“En la facultad reinaba el silencio y la oscuridad. Las puertas se cerraban a las nueve, y desde el sobresalto con el becario no tuvieron más sorpresas, pero permanecieron ocultos en el servicio hasta cerciorarse de que se encontraban solos en el edificio. Cuando las agujas del reloj se acercaban a la medianoche salieron del escondite. Con las linternas en la mano y las mochilas en la espalda, se prepararon para ejecutar el plan. Acordaron que Iker se ocuparía de desvalijar la cuarta planta, mientras que Mikel se encargaría de la tercera. Según había dicho la guía, y por lo poco que habían podido entrever, en estas plantas se ubicaban los laboratorios, es decir, las aulas que albergaban los utensilios más valiosos. Cada uno dispondría cada uno de una hora, para después verse las caras en el segundo piso, en la puerta del aula siete, y registrar juntos el resto del edificio.”

 

El signo del dragón
Ricardo Alía
Páginas 360 | PVP 17,90 €
Ediciones MAEVA
Colección: Mistery Plus