Conde Harry Kessler. Diario (1893 – 1937)

“El diario del siglo XX” Karl Schögel

“El Diario de Kessler es el relato de la vida de un hombre singular y de sus relaciones con los personajes de su tiempo, muchos de ellos amigos personales,  comprometidos con la cultura europea; también es una suerte de historia secreta de la belle époque, una obra en clave que permite una lectura original y profunda de un momento histórico que derivó al totalitarismo tras la mala resolución de la Gran Guerra por parte de las potencias vencedoras. Se entienda en un sentido o en el otro, lo importante es que estamos –escribió Karl Schögel en julio de 2004 en la revista Merkur– ante “el diario del siglo XX” cuya lectura es imprescindible para todos los que estamos convencidos de la necesidad de construir una Europa unida, sin fronteras.”  José Enrique Ruiz-Domènec

Aristócrata, cosmopolita, con dominio completo del alemán, el inglés y el francés, admirador de las vanguardias, mecenas, crítico de arte, editor, político, Harry Kessler creía que la cultura era el verdadero lugar donde las personas pueden mejorar y entenderse, desarrollar una vida verdadera, sin atender a fronteras ni prejuicios de ningún tipo. Todo ello con una característica diferencial: conocía a todo el mundo y todo el mundo lo conocía. Un mundo que era Europa, en concreto sus principales ciudades (Berlín, París, Londres, Zurich…), en realidad una red cuyos nodos eran las personas más importantes de la cultura y la política entre finales del siglo XIX y los años treinta del XX.

Los detalles de una vida así hubieran quedado sumidos en el olvido si desde los 12 años Harry Kessler no hubiera registrado minuciosamente por escrito cada encuentro, cada experiencia cultural, cada hecho relevante que vivió, incluida su participación en el frente durante la Gran Guerra, en un diario que ha sido la sensación en Europa en los últimos años, cuando poco a poco se ha ido recuperando y editando hasta completar por ahora ocho volúmenes que suman más de 8.000 páginas y que incluyen a más de 20.000 nombres. Solo falta editar un volumen, de los 12 a los 24 años, que formaba parte de lo encontrado por casualidad en Palma de Mallorca en los años ochenta tras abrir una caja fuerte que Kessler había contratado de escondidas en un banco y que incluía todos sus cuadernos hasta 1918.

Con este libro llega la primera muestra al español de tan ingente obra, gracias a una cuidada antología realizada  por José Enrique Ruiz-Domènec. Leeremos encuentros personales con Verlaine, Mann, Rilke, Nietzsche y su hermana, Einstein, Rodin, Maillol, Munch… pero también la revolución de Berlín tras la derrota en la Primera Guerra Mundial o la ascensión inesperada del nazismo, que cautivó para su sorpresa a su círculo más próximo. También los viajes a Barcelona y Palma, donde intentó alejarse del terror que perseguía a los disidentes de la Alemania nazi. Sin duda el acontecimiento cultural del año.

Harry Kessler (1868, París-1937, Lyon) es hijo de una aristócrata anglo-irlandesa, la baronesa Alice Blosse-Lynch, y de un banquero alemán, Adolf Wilhem Kessler, nombrado conde por el káiser por sus servicios a Alemania. Estudia en París, Ascot (Inglaterra) y Hamburgo y accede a la universidad en Bonn y Leipzig donde cursa Derecho e Historia del Arte. Trabaja en la revista Pan, emblema del modernismo alemán y dirige el Museo de Arte y Oficios de Weimar. Descubre las vanguardias en 1905, de la mano de su amigo Aristides Maillol. Participa en la Gran Guerra, primero en los frentes de Bélgica y los Cárpatos, y a partir de 1916 como jefe de propaganda en Berna. En 1918 es nombrado embajador en Varsovia para la repatriación de las tropas alemanas. En los años veinte participa en política: es candidato del Partido Democrático Alemán, de izquierda moderada, y aboga por una Sociedad de la Naciones que no reproduzca las luchas entre los estados.

Publica los libros de bibliófilo Églogas de Virgilio (1926) y Hamlet de Shakespeare (1930), una de las mejores obras del arte de impresión del siglo XX. Presencia el ascenso del nazismo, al que sucumbe gran parte de su entorno en Alemania, como es el caso de su mejor amiga, Helene von Nostitz. En 1932 publica sus memorias, Rostros y vidas. En 1933 se exilia en París debido al acoso de los nazis, lugar que alterna con Palma de Mallorca. Después del levantamiento de Franco del 18 de julio de 1936, ante los rumores que Goded tendría su nombre en una lista negra, huye de la isla. Con una salud cada vez más deteriorada se traslada a vivir a la Lozère, en el sudeste de Francia, en un castillo propiedad de su cuñado.

Muere en el hospital de las Hermanas de María en Lyon a los 70 años.

Berlín, miércoles 3 de octubre de 1894
De nuevo me encuentro más tranquilo, hoy ha sido un día sin efemérides. Indudablemente es falso ver la esencia de la obra de arte en el desempeño de una exigencia intelectual, en un deleite de la inteligencia, concebirla, por ejemplo, con Hegel y Taine, como la expresión de
la idea que dormita en la oscura e imperfecta obra de la naturaleza, o bien, con Wundt, incluir principios morales en su definición. Todo eso puede tomarse en cuenta, contribuir al efecto, pero será siempre el medio para un fi n, para la obra de arte misma. Nadie podrá decir que el correcto diseño anatómico de un cuerpo humano libre de todas las contingencias es una obra de arte, y nadie podrá situar una excelente práctica académica por encima del esbozo de un cuerpo desnudo de Leonardo, aunque sea defectuoso. […]

Berna, lunes 2 de septiembre de 1818
Se ha producido un atentado contra Lenin. Fue asesinado Uritzki, comisario del pueblo. He viajado pronto de Montreux a Berna. Por la noche Ludwig Bauer estuvo sentado algunas horas en mi casa. Está persuadido de una victoria de la Entente; cree en el aplastamiento de Alemania por parte de América. Opina también que debe notarse cierto derrumbe moral en nuestros soldados, pues de otro modo no puede explicarse la impetuosa continuación de la ofensiva dirigida por Foch, sin esperar a los americanos. Desde su punto de vista, si ahora nosotros no confesamos a tiempo nuestros pecados y pedimos la paz, Alemania será destrozada el próximo año, o en los años siguientes. [...]

Berlín, jueves 16 de enero de 1919
Liebknecht y al parecer también Rosa Luxemburg fueron detenidos ayer por la noche.

Liebknecht y Rosa Luxemburg han tenido un espantoso e increíble fi nal. A mediodía el Berliner Zeitung ha publicado la noticia: Liebknecht abatido en su huida; Rosa Luxemburg asesinada por la turba. En la noche pasada Liebknecht fue abatido mortalmente desde atrás mientras lo conducían a través del jardín zoológico en un supuesto intento de fuga; Rosa Luxemburg ha sido golpeada hasta perder la conciencia al ser interrogada en el hotel Eden por ofi ciales del Estado Mayor de la división de caballería ligera de la Guardia y luego, al ser traslada en automóvil, fue sacada del vehículo y supuestamente pasada por las armas en el puente sobre el canal entre Kurfürstendamm y Hitzigstrasse; según parece, su cuerpo ha desaparecido. Ante la forma en que ha muerto Liebknecht, me vienen a la mente mis vivencias mexicanas y la “ley de fuga” (ley que permite a los policías disparar a arrestados que huyen). [...]

Londres, domingo 11 de mayo de 1930
Tomo el té con Leonard y Virginia Woolf en su casa de Tavistock Square.  Acaban de volver hoy mismo de un viaje de ocho días por Devonshire y Cornualles, donde han intentado colocar algunos libros de Hogarth Press, que es de su propiedad.** Leonard Woolf echó pestes contra los libreros de las pequeñas ciudades, que no entienden nada de libros, no se interesan por nada y, en general, carecen de esperanza. En Taunton el librero, cuando Woolf intentaba venderle libros de Virginia Woolf, le respondió: “Has de ser mucho más célebre que ésta para vender un libro en Taunton”. [...]

París, sábado 13 de marzo de 1937
A instancias de Berger he sido trasladado a una clínica, a la Lyautey en la calle del mismo nombre; tengo una neumonía incipiente (edema pulmonar) y hemorragia intestinal.

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Conde Harry Kessler. Diario (1893 – 1937)
Edición de José Enrique Ruiz-Domèmec
Traducción de Raúl Gabás
Páginas 536 | PVP 24 €
Ediciones LibrosdeVanguardia