‘Ànima’: cómo hacer un programa cultural para “inmensas minorías” y no morir en el intento

Hablamos con Toni Puntí, presentador y director de este espacio del 33 -el segundo canal de TV3- que acaba de estrenar su quinta temporada. Es uno de los pocos formatos dirigidos a fomentar las artes que sobreviven en televisión

Toni Puntí acaba de arrancar la quinta temporada del programa Ànima, un espacio cultural que emite el 33, canal cultural de TV3, que ha logrado en este tiempo, no solo hacerse un hueco, sino sobrevivir en el siempre complicado panorama audiovisual.

Aunque Puntí defiende que “determinados contenidos no pueden vivir esclavos de los índices de audiencia televisiva”, lo cierto es que Ànima se ha convertido casi en una ‘rara avis’ en la programación de las cadenas, poco dadas a dar espacio a formatos de este tipo.

“Nos dirigimos a las “inmensas minorías”, tal y como rezaba un lema antiguo de La 2″, explica Puntí, que pide al público que vea este tipo de programas “sin el prejuicio de que son aburridos”. “Que sea atractivo y entretenido va en el “adn” de aquellos que hacemos televisión”, comenta.

-Para quien no lo conozca, ¿qué es “Ànima”?

Ànima es un magacín semanal de actualidad cultural que emitimos los lunes en el 33, el canal cultural de TV3. Es un programa concebido desde la pasión por la experiencia cultural. Nos gusta imaginar un mundo interconectado en el que un libro te conduzca a una exposición o en el que un concierto te invite a ver una película, y así sucesivamente…Nos gusta pensar que hacemos un programa cultural sin etiquetas destinado a un público al que no le gusta verse etiquetado.

-¿Por qué diría usted que un programa de corte cultural como “Ànima” es necesario en televisión?

Ànima es alma en castellano. Y en el alma de una sociedad está su realidad cultural. Si la televisión todavía aspira a representar a la sociedad, ¿quién se atreve a negar la necesidad de un programa cultural?.

-¿Cómo logra sobrevivir un espacio de este tipo entre otros más comerciales en cadenas generalistas? ¿Hay hueco?

Como televisión pública que somos, entendemos que determinados contenidos no pueden vivir esclavos de los índices de audiencia televisiva. Si fuera así, miles de voces dejarían de tener espacio en la pantalla. ¿Recordáis que había un viejo eslogan publicitario de La 2 que hablaba de las “inmensas minorías”?. Pues a esas nos dirigimos…y si en ese camino, seducimos a alguna mayoría, pues muchísimo mejor.

-¿Cree que las cadenas autonómicas deberían apostar más por este tipo de formatos en lugar de primar otros más comerciales?

Una programación -y yo no soy programador- es un equilibrio. Pero a mí, personalmente, me gustaría que programas como Ànima no fuesen solamente una apuesta “de riesgo” o “de cuota” de las cadenas autonómicas y que alguna cadena comercial también se atreviera con estos contenidos…al fin y al cabo, la gente sigue asistiendo a conciertos y festivales, sigue leyendo y sigue sentándose en las plateas de los teatros. Y esa misma gente, en algún momento, también se sienta frente al televisor.

-¿Qué diría a quienes rechazan de inicio los programas culturales porque dicen son “aburridos”?

¡Que nos miren! Y que no se sienten a verlos con el prejuicio que son aburridos…Es cierto que sólo hacemos el payaso cuando nos acompaña un payaso en el plató, pero hacemos el programa con la complicidad de aquellos que nos divierten en un escenario o nos emocionan cuando escriben. Sus vidas, sus historias, sus reflexiones no pueden ser aburridas. Pueden ser serias, pero no aburridas.

-¿Se puede hacer un programa cultural atractivo y entretenido?

Nuestro plató -por cierto, premiado- está lleno de luz, nuestra sintonía (del grupo Mishima) se puede tararear fácilmente, nuestro enfoque de los temas huye de cualquier erudición…Nuestro objetivo siempre ha sido explicar la cultura en un medio como la televisión. Que sea atractivo y entretenido va en el “adn” de aquellos que hacemos televisión. Eso no significa que todo tenga que ser “ja,ja,ja”, a veces es suficiente si, después de ver un programa, has aprendido algo, te han invitado a reflexionar o has estimulado tu capacidad crítica.

-”Ànima” apuesta por la cultura y los creadores en general, muy afectados por la subida del IVA, ¿es más necesario que nunca divulgar ahora las creaciones para fomentar este sector?

Siempre será insuficiente…Ànima está al lado del creador y del público. Si me permites la frivolidad, unos y otros están, a partir de este año, un 21% más preocupados que el anterior. Y nosotros debemos reflejar esa preocupación. Pero la potencia creativa no entiende de crisis. Hay muchos artistas que no trabajan para hacerse más ricos o famosos. Simplemente, necesitan expresarse a través del arte. Y nosotros existimos para explicarlo. Somos un escaparate para que gente de todas las disciplinas (teatro, música, cine, literatura, arte, diseño…) pueda explicarse y mostrarse.

-¿Con qué invitado de todos los que ha entrevistado se quedaría?

A veces, la seducción llega cuando menos te la esperas. Prefiero no decirte nombres pero puedes decepcionarte con tu escritor favorito o enamorarte de una cantante a pesar de que su música no te diga nada especial.

- ¿A quién le gustaría entrevistar?

Un plató es una casa y siempre digo que venga aquel que quiera venir. ¿Que quiere venir Ferran Adrià? Puertas (y cocinas) abiertas. ¿Que no quiere venir Javier Bardem? Que no venga y que, si quiere, vaya a El Hormiguero. Y tan amigos…No me gustan los imposibles ni las persecuciones. Me da mucha pereza y no es nuestro estilo.

Entrevista realitzada per Vertele 18 setembre 2012
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