José Sanclemente: ´El control de las redes sociales empieza a ser inquietante´

Buen conocedor de los medios de comunicación, el economista José Sanclemente (Barcelona), antiguo ‘número dos’ del Grupo Zeta, fundador del diario gratuito ‘ADN’ y asesor de empresas periodísticas, ha aprovechado su experiencia para escribir su primera novela, ‘Tienes que contarlo’ (Roca), una intriga en torno al mundo de la información. 

ISABEL BUGALLAL| A CORUÑA -¿Tenía que contarlo y, además, en una novela negra?

-Tenía que contarlo, sí. Podía haber sido un ensayo, y que solo se lo tragasen cuatro periodistas y personas del mundo de la comunicación, y opté por una novela para que llegue a más gente. Tenía esta historia y me pareció que la manera más fácil de llegar era a través de una novela negra, que intenta atrapar y que al final deja un poso de inquietud sobre lo que está pasando hoy en día con el mundo de la comunicación.

-¿El modelo está en crisis?

-Hay un cambio de modelo en los medios de comunicación y en los hábitos de los ciudadanos, y hay una caída muy importante de la publicidad. Al periodismo le afecta porque se reducen las plantillas y se recortan los recursos de los periodistas y, al final, se informa peor.

-Pinta en la novela un panorama negro: un editor dependiente de los poderes financieros, un director que dice que ya no hay editores como los de antes, periodistas desmotivados…

-Pinto una parte de la realidad que se está viviendo, pero la novela es un canto al buen periodismo. La protagonista, Leire, es una periodista joven que por encima de todo y, aun a riesgo de su vida, quiere contar la verdad. Eso es el periodismo. He querido dar ese punto positivo lo que pasa es que la realidad es la que es, y está un tanto estereotipada porque no olvidemos que es una novela.

-Ficción, sí, pero con ecos de realidad: un editor que declara la muerte del papel y el triunfo de las redes sociales.

-Es cierto que el editor ha tirado la toalla y está en ese umbral en el que no sabe cómo rentabilizar internet, y el director se queja de que los contenidos se pongan gratuitamente en la Red. Sí, la novela se pega mucho a la realidad. Cuando la escribía tenía cierta prisa por acabarla, todo lo que ocurría se parecía a mi ficción: un periódico que estaba a punto de cerrar, como Público; otro que desaparecía, como ADN; los ERE en los medios de comunicación; el control de los usuarios de Facebook para monotorizar su comportamiento, la aparición, muerto en su casa de Londres, del periodista que denunció las escuchas del grupo de Murdoch… Un trhiller social con el mundo del periodismo de fondo.

-Hasta la CIA tiene papel.

-Claro, quiere controlar lo que se cuece en las redes sociales.

-¿La CIA tiene una empresa de capital riesgo con la que invierte en sectores estratégicos?

-Puso en marcha un fondo, In-Q-Tel, para invertir en las empresas. En las primeras que invirtió fue en Google y Facebook para tener acceso a una serie de sistemas y controlar los movimientos sociales. Empieza a inquietar. ¡Ojo! con lo de las redes sociales porque son un cajón de sastre en el que hay buen periodismo, noticias falsas y noticias tendenciosas. Y una cosa es que nos quieran controlar para vendernos productos y otra cosa diferente es que te monitoricen por una opinión o por querer montar algo que pueda dañar los intereses de los servicios de inteligencia de determinados países. ¡Ojo! Porque nadie lee las condiciones para entrar en el buscador de Google o en Facebook y las acepta sin saber que cualquier cosa, cualquier idea que subamos a la Red deja de pertenecernos. Nos hemos convertido en fuentes abiertas para estas redes sociales, que son empresas que han sabido captar el interés del usuario, mientras que los medios de comunicación convencionales, en cambio, no han escuchado tanto a sus lectores.

-En septiembre lanzará con Ignacio Escolar (exdirector de Público) un digital, eldiario.es.

-Hemos podido reunir capital de una serie de accionistas, de personas vinculadas al periodismo y al mundo de la comunicación, y nos ha parecido que es el momento adecuado para lanzarlo. Queremos hacer un diario no tanto con noticias permanentemente actualizadas sino con información que no den otros medios, sobre todo política y económica, y más interpretativa. Hay mucha información alrededor de todo lo que está pasando pero poca explicación.

-Sin embargo, es optimista ante el futuro del periódico impreso.

-Los periódicos escritos tendrán tiradas menores y habrá menos cabeceras. Con el nivel de lectura que hay en este país, no pueden convivir 150 periódicos. Creo que vamos hacia un modelo de periodismo de calidad, reflexivo y opinativo, y menos volcado en lo que pasó el día anterior, pero para eso se necesitan recursos y lo que hay son recortes.

-¿Ve amenazada la libertad de prensa?

-Lo que me preocupa es que en este entorno enrarecido los propios periodistas se autocensuren. La autocensura es un virus mortal para el periodismo.

Article publicat a: laopinioncoruña.es 22/08/2012