Super Prota

Érase una vez, en un lugar no muy lejano, un hombre y una mujer se enamoraron y tuvieron dos niñas preciosas. Sus padres, ni eran reyes ni vivían en un castillo, pero querían darles la mejor herencia que unos padres pueden dejar a sus hijos: una infancia feliz y llena de conocimientos. Por este motivo, en casa tenían muchos cuentos y cada noche, antes de acostarse, se producía ese mágico momento en el que sus padres les leían cuentos. La imaginación de las niñas volaba y a la vez, aprendían a leer.

Un día, a una de las hijas, le regalaron un cuento personalizado donde ella era la protagonista. Al verlo, la cara de la niña se iluminó como nunca lo había hecho antes y pasó a convertirse en su cuento favorito. Ella, tenía muchos cuentos pero cuando le preguntaban por qué ese era su favorito la respuesta era siempre la misma: “Es que en éste cuento yo soy la protagonista!”.